El próximo será el penúltimo

Queridos lectores, el año próximo ya no habrá blog. Le dí algunas vueltas a este párrafo, pero supongo que es la mejor manera de decirlo.

El próximo cuento, que aún no tiene nombre, será el penúltimo, tal vez haya un último sobre fines de año.

Este blog tuvo más de 40 entregas únicas e irrepetibles para mí. 

Tomé esta decisión con un impulso parecido al que tuve hace casi tres años cuando Astrid me movió a crear este espacio. Siempre pensé que en el momento exacto en que este juego se me hiciera costumbre, tenía que pegar un volantazo y correr hacia otra parte. No convertir esto, que es tan lindo, en algo sacrificado, no aburrirse uno para no aburrir al lector.

La costumbre es un enemigo muy duro, y lo peor que le puede pasar a quien escribe un cuento, es que éstos se vuelvan posibles, esperables o rutinarios.

Para mí, estos casi tres años no solo fueron unicamente la concepción de este blog, y repito el agradecimiente a quien me impulsó a crearlo, estos años fueron increíbles, donde en cada cuento sentíamos que mejorábamos, que subíamos la apuesta.

Sospecho que si se siguen acumulando historias, dejaría de reconocer a cada una  y a sus personajes en forma individual y llegaría el día en que las confundiría.

Y eso sería tan grave como confundir el nombre de nuestros propios hijos. Llegaría un punto en que esa desmemoria no sería muy diferente a fabricar chorizos.

La decisión es impulsiva pero tiene una raíz de preservación; quiero mantener intacto el objeto, que este blog no sea una sucesión interminable de cuentos, sino una colección única, surgida en un tiempo único.

Lo repito, más que nada para que yo mismo me lo crea, en el año próximo ya no habrá "Trimarcomienza un viaje"

Estos emprendimientos tienen dos destinos, si fracasan es por falta de lectores, si funcionan se hacen eternos.

Inauguremos hoy un tercer destino; los cuentos duran lo que sus autores quieren.

Un abrazo a todos.

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